viernes, 12 de abril de 2013

El miedo a la oscuridad

Hay un temor que probablemente la mayoría de nosotros tuvimos alguna vez, el miedo a la oscuridad.
Se supone que al crecer, dejas este temor atrás, porque aprendes a no creer en criaturas terroríficas que te asechan en la penumbra.
Yo jamás lo superé.
Soy casi una adulta y aún temo a la oscuridad, porque todavía tengo miedo de que los monstruos me consuman en medio de la infinita y solitaria negrura.
Pero ahora es diferente, ya no temo a los fantasmas bajo la cama y monstruos entre el armario, ahora me aterran unas criaturas mucho peores,  unas que se ocultan en lo profundo de mi corazón y mi mente, y que me acosan cuando hay tanto silencio que puedo escuchar sus susurros sangrantes.
Los monstruos verdes y con muchos ojos, desaparecieron tan rápido como llegaron, pero estas criaturas invisibles que ahora me visitan en la noche, nacieron en mí con el transcurso del tiempo, lentamente, originándose a punta de hipocresía, mentiras y burlas, y sé que seguirán creciendo conmigo, y que sólo se irán de este mundo, el día que yo también lo haga.

Son pensamientos un poco deprimentes, pero a diferencia de lo que piensen, soy una persona muy tranquila y alegre, pero esto que dice aquí, es lo que la vida me ha dado a mí y a muchos más, a todos, nuestra propia ración de dolor.




No hay comentarios:

Publicar un comentario